miércoles, 29 de julio de 2009

2.-·Distintos enfoques

2.-Enfoques bajo la perspectiva técnico-empírica: los medios instructivos, la enseñanza programada, la tecnología de la instrucción.
La teoría de la educación, buscando dar rango científico a la actividad educativa, se apoyó durante años en un enfoque empírico-análitico por eso, la propuesta tecnológica quedó vinculada a una concepción positivista que se concreta con Skinner, Chadwick y Gagné( entre otros) y mantenía una visión instrumentalizadora de la ciencia donde la Tecnología Educativa asumía la dimensión prescriptiva
Bajo esta perspectiva técnico-empírica se distinguen tres enfoques principales de la Tecnología Educativa centrados respectivamente en los medios instructivos, en la enseñanza programada y en la instrucción sistemática.
Enfoque centrado en los medios instructivos. En el segundo cuarto del siglo XX la Psicología se dedicó más a temas de tipo teórico, adoptando el modelo de las Ciencias de la Naturaleza, y la Tecnología Educativa se ocupó de problemas prácticos de la enseñanza, centrándose especialmente en los materiales, aparatos y medios de instrucción La idea imperante era que al introducir un nuevo medio en las aulas la combinación adecuada del medio, el sujeto aprendiz, el contenido de la materia y la tarea instructiva aumentaría el aprendizaje.
Pero, la Tecnología Educativa como campo de estudio diferenciado no se articulará hasta los años 60, con el despegue de los mass media como factor de extraordinaria influencia social
Luego, a partir de la década de los años 70 el desarrollo de la informática consolida la utilización de los ordenadores con fines educativos
Ahora, en los comienzos del siglo XXI, Tecnologías de la Información y la Comunicación se han difundido en forma masiva en todos los ámbitos y especialmente ha multiplicado su presencia en los centros educativos.
[La TE] "... ha sido concebida como el uso para fines educativos de los medios nacidos de la revolución de las comunicaciones, como los medios audiovisuales, televisión, ordenadores y otros tipos de hardware y software" (UNESCO,1994)
Si bien es cierto que el empleo de muchos medios proporciona a los estudiantes más experiencia, más posibilidades de interacción con la realidad, este enfoque de la Tecnología Educativa centrado exclusivamente en los medios ha recibido muchas críticas por su planteamiento simplista, por la separación entre productores y docentes que utilizan los medios, y por el hecho de que desde estos planteamientos más de una vez se han llenado los centros educativos con instrumentos no solicitados previamente a causa de presiones económicas exteriores al sistema educativo
CABERO (1991) manifiesta al respecto: "Considerar la Tecnología Educativa como una aproximación sistémica implica su abandono como la simple introducción de medios en la escuela y la aplicación de estrategias instruccionales apoyadas en determinadas teorías del aprendizaje. Por el contrario supone un planteamiento más flexible donde lo importante sería determinar los objetivos a alcanzar, movilizar los elementos necesarios para su consecución y comprender que los productos obtenidos no son mera consecuencia de la yuxtaposición de los elementos intervinientes, sino más bien de las interacciones que se establecen entre ellos" Yo diría que los productos obtenidos dependen también de la aplicación organizada por los docentes.
Con todo, siguiendo a Cabero (1999:24), "las promesas y esperanzas depositadas inicialmente en la Tecnología Educativa: disminución de fracaso escolar, aumento del número de personas que podían acceder al conocimiento, reducción de costos y mejora de la calidad de la enseñanza, empezaron pronto a parecer esto, promesas, más que realidades, y (...) se originan una serie de movimientos, preocupados por una fundamentación teórica de las decisiones que se estaban tomando y la revisión de las bases filosóficas y epistemológicas sobre las que se apoyaba"
Salinas (1991) , AREA, CASTRO y SANABRIA (1995), SANCHO (1998), recogen los planteamientos anteriores y señalan la existencia de dos formas básicas de entender la Tecnología Educativa, aunque todas ellas coinciden en determinar como objeto central de la misma el apoyo y la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje y la resolución de los problemas educativos con la ayuda de los recursos tecnológicos Estas formas de conceptualizar la Tecnología Educativa, con independencia de los planteamientos conductistas, cognitivistas o constructivistas subyacentes, son:
·Concepto centrado en los medios.
·Concepto centrado en la instrucción.

El Dr. Pere Marquès Graells considera que si bien desde una perspectiva amplia el concepto Tecnología Educativa puede corresponderse con este segundo planteamiento más inclusivo y centrado en la instrucción, desde la perspectiva de los ámbitos disciplinares, como materia de un plan de estudios, el estudio de la "tecnología DE la educación", del proceder tecnológico en los procesos de diseño, ejecución y evaluación de las actuaciones educativas, debe corresponder a cada una de las disciplinas pedagógicas. Ella debe considerarse como un campo de conocimiento transversal y auxiliar que atraviesa los ámbitos de las Ciencias Su finalidad es contribuir a la mejora de las actividades educativas y a la resolución de sus problemas.
Con esta posición se acerca a los planteamientos de:
1.-ALONSO (1996:105) cuando afirma: "nos encontramos ante el ya histórico doble planteamiento dentro de la Tecnología Educativa: la ampliación de su campo de acción a todo el proceso educativo; o la identificación de ésta con los medios”. El Dr. Pere Marquès Graells considera que la Tecnología Educativa en un sentido amplio, encontraría su correspondencia con el primero de los planteamientos, mientras que como materia la identificaría con el segundo
2.-BARTOLOMÉ, (citado en ALBA, BAUTISTA y NAFRÍA (1997), cuando dice: "La TE encuentra su papel como un especialización dentro del ámbito de la Didáctica y de otras ciencias aplicadas a la educación, refiriéndose específicamente al diseño, desarrollo y aplicación de los recursos en procesos educativos, no únicamente en los procesos instructivos sino también en aspectos relacionados con la Educación Social y otros campos"; con la misma orientación están las visiones de RODRÍGUEZ DIÉGUEZ (1994), ALBA, BAUTISTA y NAFRÍA (1997) y CABERO (1999) que, sin dejar de reconocer el amplio campo de la interacción didáctica como espacio de actuación de la Tecnología Educativa, apuntan que su centro de gravedad está en torno al uso, diseño y producción, selección, organización y evaluación de los medios.
Complementando lo expuesto en el trabajo grupal es necesario remarcar que Julio Cabero (1999) señala que la Tecnología Educativa es un término integrador (en tanto que ha integrado diversas ciencias, tecnologías y técnicas: física, ingeniería, pedagogía, psicología...), vivo (por todas las transformaciones que ha sufrido originadas tanto por los cambios del contexto educativo como por los de las ciencias básicas que la sustentan), polisémico (a lo largo de su historia ha ido acogiendo diversos significados) y también contradictorio (provoca tanto defensas radicales como oposiciones frontales).

Este resumen sobre las distintas concepciones sobre la Tecnología Educativa a lo largo del tiempo y el análisis de los campos de conocimiento que le han proporcionado una fundamentación teórica, permite percibir la diferencia de criterios existentes. Del concepto de Tecnología Educativa que tengamos va a depender la forma en que la aplicamos.

En las definiciones de la TE que se han dado en las últimas décadas, se pueden encontrar diversas concepciones que han originado perspectivas y prácticas docentes y de investigación muy diferenciadas.

Tesis

Tiene que incorporarse la Tecnología Educativa a los centros de enseñanza públicos y para ello se necesitan docentes preparados. Actualmente cuesta incorporar y usar la tecnología adecuadamente
Una vez que la institución educativa haya resuelto la cuestión tecnológica, es decir, el hardware y la conectividad, que suponen gastos significativos, se pueden determinar, los factores más importantes que existen para asegurar el mejor aprovechamiento de las TICs en el aprendizaje de los estudiantes y de los docentes; ellos son por una parte, la competencia tecnológica del docente y por la otra, sus creencias y prácticas pedagógicas .
Mientras muchos educadores están acogiendo con entusiasmo el uso de las TICs para su trabajo de clase, otros muchos muestran temor o escepticismo acerca de los beneficios o los cambios que pueda implicar el uso de esas tecnologías en la escuela. Ellos, en general , no fueron formados con las tecnologías por lo tanto necesitan visiones, ejemplos de cómo ellas pueden mejorar y enriquecer las oportunidades de aprendizaje de sus estudiantes en formas que nunca antes estuvieron disponibles con tanta magnitud y necesitan tiempo para explorar estos nuevos enfoques, pero generalmente no disponen de él.
Frecuentemente en la educación se actúa desde el maestro hacia el alumno, y no en sentido inverso—y bidimensional—con un intensidad exagerada en la lectura y la escritura y otros medios “planos”. Por lo tanto, actualmente se propicia la aplicación de nuevos medios pedagógicos, como aquellos que proporciona la tecnología, que liberan al alumno de este mundo bidimensional y le permiten interactuar en mayor medida con palabras, sonidos, movimientos e imágenes; además ellos le admiten interactuar de manera más estrecha con sus compañeros, y en ocasiones, adelantarse al maestro.

Para poder argumentar a favor de las tecnologías tenemos que analizar:

·por qué son cuestionadas

·qué es lo que se cuestiona

·¿Qué necesitan los docentes para incorporar las tecnologías de la información y telecomunicación en su hacer cotidiano? (N°1 en trabajo del equipo)

·para qué necesitan los educadores, los educandos y toda la sociedad la Tecnología Educativa (N°2 en trabajo del equipo)

¿Por qué son cuestionadas ?

-Principales argumentos en contra
Existen diversos factores que se ponen en evidencia el rechazo a las TICs
Las tecnologías y especialmente las computadoras son objetos que provocan emociones y éstas ayudan a consolidar teorías y argumentos que justifican la relación que las personas establecen con estas herramientas. Por este motivo, existen posiciones muy contrapuestas al respecto. Al decir de O. Sancho (1994), “las actitudes de los docentes se sitúan entre dos polos de un continuo: entre la tecnofobia y la tecnofilia, es decir, por un lado están las personas que rechazan el uso de las nuevas herramientas y que incluso utilizándolas sienten desagrado, puesto que prefieren trabajar sin ellas. En este rechazo aparece explícitamente la idea de que la tecnología representa un peligro para los valores sociales que se persiguen. Pero, además, en la tecnofobia se incluyen aspectos tales como la ansiedad sobre las formas actuales o futuras de interacción con las computadoras u otras tecnologías, las actitudes negativas globales hacia ellas o hacia aspectos concretos como puede ser, por ejemplo, su impacto social como generadora de desigualdades. En el otro extremo se encuentran los que se sienten plenamente incorporados al mundo de la tecnología,…los que están convencidos de que la tecnología equivale a evolución y progreso y son de la idea de que si las escuelas estuvieran adecuadamente dotadas y los profesores adecuadamente formados, los alumnos aprenderían más fácilmente” Así, por ejemplo, la enseñanza asistida por computadoras fue muy buena para la individualización del aprendizaje, puesto que podía adaptarse al ritmo de cada alumno; el lenguaje LOGO cambió la dinámica escolar hacia un aprendizaje más activo; los programas hipertextuales se acercan más a la forma de pensamiento humano; las redes de comunicación proporcionan innumerables vías para el entendimiento entre los pueblos, la aparición de Internet supondría el apoyo a las escuelas y los profesores, etc. Se trata, en definitiva, de una visión optimista y un tanto superficial de la innovación educativa y de los cambios sociales.
: Generalmente quienes piensan en integrar las tecnologías en la escuela lo hacen siempre desde posiciones tecno-reduccionistas y /o antipedagógicas, no pensando en una Tecnología Educativa
: Muchos docentes carecen de competencia tecnológica, ésta es la primera barrera que debe vencerse: comprender el funcionamiento del sistema operativo de su equipo, aprender a manejar los programas principales y el hardware imprescindible. Una vez que el educador ha adquirido esa competencia tecnológica básica, puede empezar a usar las TICs, no sólo para su propia productividad profesional, sino también para su trabajo en clase
: Los docentes generalmente no comprenden las alternativas pedagógicas que les permiten las TICs: el tipo de oportunidades que le brindan y los propósitos para los que se pueden usar en clase (aprender con TICS y aprender de TICs). Para aclararles la situación es muy valiosa la distinción que propone Thomas Reeves quién describe las diferencias que hay entre aprender “de” los computadores y aprender “con” los computadores. Cuando los estudiantes o los docentes están aprendiendo “de” los computadores, estos funcionan esencialmente como tutores. En esos casos las TICs apoyan el objetivo de aumentar los conocimientos y las habilidades básicas de los estudiantes o docentes. En cambio, cuando están aprendiendo “con” los computadores, utilizan las TICs como herramientas que pueden aplicarse a una variedad de objetivos en el proceso de aprendizaje; como “herramientas de la mente”, en palabras de Jonassen . Este segundo tipo de aprendizaje, aunque implica tecnologías más avanzadas, aprovecha mucho mejor el potencial de las TICs y permite el fortalecimiento de capacidades intelectuales de orden superior de la creatividad, de la capacidad investigadora, etc.
Las dos formas de empleo de las TICs en el aprendizaje, son legítimas y pueden ser valiosas. En el primer caso, el de aprender “de” los computadores, se depende normalmente del software adquiridos en el mercado. La oferta de programas de este tipo de buena calidad y en español, es limitada y la compra por parte de la educación pública uruguaya es prácticamente imposible lo que hace que se dependa de acuerdos entre las autoridades de gobierno y de la enseñanza con gobiernos o con las poderosas compañías que poseen la tecnología; este es un camino que puede generar notorias desigualdades especialmente en los países tercermundistas.
: Algunos docentes son usuarios de las tecnologías, pero a partir de los juegos, del uso de Internet o del correo electrónico y llevan a los alumnos a usar las Tics. pero sin el apoyo didáctico adecuado. Hay que reconocer que existe una profunda heterogeneidad con respecto al acceso a la tecnología pero una cosa es que sean usuarios a partir de los juegos, o del uso de Internet o del correo electrónico, y otra cosa es que le den sentido a la enseñanza, que incorporen el trabajo con ellas y puedan entender por qué incorporarlas a la enseñanza; por ejemplo, la constitución de grupos de interés o el trabajo colaborativo con otros docentes de la misma disciplina o de niveles similares. Las tecnologías, en esos casos, se transforman en una excelente herramienta para el proyecto de trabajo. Por otra parte, debemos reconocer la profunda heterogeneidad en la acceso a las tecnologías, es por motivos económicos o de otro tipo. Si los docentes no tienen en sus casas computadoras y no trabajan diariamente en el centro de enseñanza o en un cyber café, la tecnología no forma parte de su propuesta de comunicación y de información, ni de búsqueda para el estudio, es muy difícil que se use en forma autónoma para las clases.
: Hasta tanto no logremos que en los mismos procesos de formación docente, esto es, que los formadores de formadores sean usuarios de las tecnologías, es muy difícil su instalación con sentido en los centros educativos. Los estudiosos de las nuevas tecnologías, tal el caso de Larry Cuban , señala que aún en las escuelas que tienen alto acceso a las tecnologías, no se producen fuertes impactos o cambios sustantivos en los procesos del enseñar y aprender. esto quizás se deba a que se las utiliza “siempre para lo mismo” y no se hacen innovaciones metodológicas
: Generalmente se usan sin investigaciones previas que dieran cuenta de cuáles son las buenas estrategias, y cómo configurarlas para el uso de estas herramientas. Entonces, siempre, el campo de la tecnología educativa va avanzando, pero en una recta de proyección que se instala sin la necesaria investigación que fundamente sus prácticas: investigar los efectos, el valor y los posibles usos de las tecnologías. En el campo virtual se trabaja con determinadas plataformas y se enseña a los estudiantes a que las utilicen y, lamentablemente, se produce poca investigación acerca de qué implica el estudio en esas plataformas, el estudio en pantalla o los requerimientos del trabajo on line. Estas cuestiones tienen, todavía, necesidad de recoger experiencias, compararlas, analizarlas en toda su profundidad. Desafíos constantes que enmarcan la tarea. Por ejemplo para los estudiantes semipresenciales, del interior se usó una determinada plataforma (WEB CT) y ahora Moodle; se les enseña a su utilización y, ¿se produjo la investigación necesaria sobre qué implica el estudio en esas plataformas, el estudio en pantalla o los requerimientos del trabajo on line? o ¿son motivos económicos los que llevan a este cambio que los desorienta?. O sea es necesario recoger experiencias, compararlas, analizarlas en toda su profundidad. Estos son desafíos constantes que tienen que enmarcar nuestra tarea. La interacción del hombre con los productos tecnológicos desde muy temprana edad, y el modo en que éstos impregnan su entorno, son parte determinante de su vida y se constituyen en una condición suficiente para su inclusión en la currícula de todos los niveles.
: Muchos docentes tradicionales temen la pérdida de control que inevitablemente implica la introducción de nuevas tecnologías en el salón de clases enfrentan ante un terreno practicamente inexplorado, piensan que conlleva a la decadencia del ya muy desgastado poder docente, e incluso a la posible supresión de su figura. Cabría decir en este caso, parafraseando a Isidro Moreno cuando ironiza sobre el tema, que el profesor que pueda ser sustituido por una máquina «es que se lo merece». Lo que se esconde tras este temor es más una falta de perspectiva que una remotísima posibilidad. Por más que algún tecnólogo quiera reemplazarlos, por “más chips y pantallas de cristal líquido que se instalen.” Los docentes no pueden faltar. “Lo más importante seguirá siendo el color de sus sueños sobre cualquiera de nosotros. No habrá corazón digital que lo reemplace” . Sin duda el docente que adopta estas herramientas está corriendo un riesgo; por lo tanto, muchos prefieren trabajar con metodologías conocidas en ambientes familiares en vez de buscar generar iniciativas propias.
: la disputa entre imagen y texto. Tradicionalmente el modelo de comunicación que subyace a la educación es el que instituyó el texto impreso. La escuela encarna y se encarga de prolongar este «régimen de saber», porque coincide plenamente con la forma sucesiva y lineal en la que ella misma se concibe. A este modelo mecánico y unidireccional le corresponde la lectura pasiva que está entre los primeros factores de resistencia se recoge la eterna disputa que enfrenta a imagen y texto.
: negarse a aceptar el descentramiento cultural que atraviesa el libro (hasta ahora su eje pedagógico), el cual, siendo importante, en una sociedad multimedia supone un recurso más, utilizan el libro como única fuente de información y no aceptan los aportes de la gran “biblioteca virtual”
: una obstinada ceguera a la pluralidad y heterogeneidad de códigos presentes (hipertextuales, audiovisuales, musicales…). Se culpa a las tecnologías de la crisis de la lectura
: se trata de ignorar que se cuenta con mecanismos de ordenación, relación y divulgación más prácticos e ilimitados que la escuela, ella ya no es el eje central de la transmisión del saber.
: se alejan del entorno de la cultura que rodea a los medios y a las tecnologías de la comunicación, al que considera como un desequilibrio y como una dispersión en el modelo de conocimiento
: se atrincheran en una cultura que se distancia cada vez más del mundo en el que viven/sobreviven los jóvenes, incapaz de ofrecer instrumentos que les permitan apropiarse crítica y creadoramente de los nuevos canales de la comunicación.
: la tecnología es una herramienta nueva y por lo tanto es difícil medir los resultados, al adoptarla de acuerdo con parámetros tradicionales
: los variados significados y enfoques que se le da a Tecnología Educativa
: presentan inconvenientes en su aplicación en la enseñanza sistemática, ya que muchas veces se utilizan como mero factor de modernidad sin tener clara su adecuación y su pertinencia en los procesos enseñanza y de aprendizaje
: generalmente no están integradas en el currículo, el incorporarlas lleva a pensar a muchos docentes que son una carga más que complica aún más el proceso de aprendizaje de sus alumnos
: la integración de estas tecnologías sin tener clara su adecuación y su pertinencia en los procesos de enseñanza y de aprendizaje de los niveles primario y secundario
: la reproducción en las aplicaciones multimedia de las prácticas educativas tradicionales
: la configuración de los contenidos con estructuras similares a la “clase magistral” o al libro de texto.

Los docentes cuestionan:

Porque la TE provoca una nueva redistribución de saberes, altera los roles y las relaciones tradicionales. La relación alumno-docente podría definirse desde un punto de vista (con la ayuda de las ideas de Bateson, padre de la escuela antropológica de Palo Alto) como complementaria, fundada sobre un saber asimétrico y una práctica de trasmisión.
Por·tener miedo al ridículo, por desconocer el aspecto técnico.
·factores de orden psicológico al permitir la interacción, la exposición abierta del pensamiento. No están preparados mentalmente para el cambio pues les falta hacer una reflexión sobre sus prácticas, pero la innovación tecnológica ya está instalada en nuestra sociedad
·falta de recursos. Necesidad de actualizar equipos y programas.
·deficiencias de formación en cuanto al uso de las tecnologías. A veces el profesorado no dispone de los conocimientos adecuados sobre los sistemas informáticos y sobre cómo aprovechar los recursos y medios disponibles con sus alumnos.
·desfasajes respecto a otras actividades. El uso de los programas didácticos pueden producir desfases con el resto del trabajo del aula.
·problemas de mantenimiento de los ordenadores y equipos.
·autoestima venida a menos y frustración por la visión de la computadora como sustituto del profesor.
·supeditación a los sistemas informáticos, sienten que no “hacen lo que ellos le piden“
·la utilización de las TIC, exige más tiempo de dedicación: cursos de alfabetización, tutorías virtuales, gestión del correo electrónico. Incorporarlas lleva consigo la responsabilidad de estudiar, de actualizarse permanentemente porque el cambio es lo único seguro, y esto requiere tiempo y mucha dedicación
·Falta de interés (como manifiesta Adela González en el foro) por acercarse a conocer sobre el tema porque se sienten muy seguros y cómodos con su forma de enseñar.
·Incorporarlas lleva consigo la responsabilidad de estudiar, de actualizarse permanentemente porque el cambio es lo único seguro, y esto requiere tiempo y mucha dedicación
Qué es lo que cuestionan
*que los estudiantes:
·Experimentan: Distracciones. – Dispersión -Pérdida de tiempo. -Aprendizajes incompletos y superficiales - Diálogos muy rígidos.
·Visión parcial de la realidad -Dependencia de los demás (el trabajo en grupo también tiene sus inconvenientes) - Adicción. -Aislamiento. -Cansancio visual y otros problemas físicos. -Sensación de desbordamiento.
·Usan - Recursos educativos con poca potencialidad didáctica. - Informaciones no fiables...
· Desarrollan estrategias de mínimo esfuerzo, etc.

¿Qué necesitan los docentes para incorporar las TICs a su hacer cotidiano?

Complementado lo expresado en el trabajo de equipo expreso que La T.E.A, (apoyándose en los pilares del enfoque holista, la psicología cognitiva, interactiva y constructiva para el aprendizaje y la enseñanza para la comprensión inteligente con una sociología de la comunicación social, que hoy incorpora a las TICs), intenta superar abordajes reducidos y convencionales y ofrece una síntesis crítica con un nuevo paradigma de una Tecnología Educativa CRITICA Desde este enfoque se propone la elección, combinación y utilización de mediaciones socio culturales tecnológicas en forma reflexiva, contextualizada y estratégica que supone que:
·fortifiquen los encuadres de diversidad, participativos, interactivos y de confrontación, adaptados a las necesidades de los ciudadanos para proyectos y materiales específicos, sociales, económicos, educativos, según escenarios diversos
·apelen a reconfigurar contenidos, a revisarlos y recrearlos por el protagonismo de cada persona que aprende, preferentemente colaborativamente en grupo, cercano o remoto a través de redes.
·provoquen la vinculación teoría - práctica y práctica - teoría por investigación - acción (búsqueda, confrontación y recreación) de procesos y productos, para alcanzar programas de crecimiento ciudadano superador de etnocentrismos varios
·estructuren situaciones pedagógicas y de producción de mediación pedagógica donde se favorezcan las relaciones y las búsquedas de personas que aprenden consciente y contextuadamente, en situaciones individualizadas y sociales de aprendizaje
·lleven a conocer, adaptar, combinar, recrear y criticar los artefactos tecnológicos y las TIC sin deslumbrarse en su consumo indiscriminado, sino estableciendo planes de incorporación y evaluación en términos de las necesidades de la ciudadanía, la diversidad en la sociedad del conocimiento.
De este modo se trata de una práctica social dentro del campo del saber tecnológico- educativo, como espacio abierto y de reflexión crítica, para la investigación y contraste de toda práctica mediada por proyectos y materiales educativos ( formales, no formales e informales ) cada vez más articulados con las TIC. ; pienso que esto puede facilitar la integración de la tecnología al docente.
A los docentes nos cuesta entender la lógica no lineal de esa nueva racionalidad, que nos llevaría a repensar las prácticas áulicas, para hacerlas más significativas a los alumnos. Pues como expone Edith Litwin “desconocer la urdimbre que la tecnología y las producciones tecnológicas tejieron y tejen en la vida de los estudiantes, nos haría retroceder a una enseñanza que paradójicamente no sería tradicional sino ficcional”…yo díría “una enseñanza que no prepara para la realidad”.
Muchas veces nos entusiasma lo novedoso, pero no nos damos cuenta que son como “luces de colores”, atractivas al principio, pero no resultan un cambio sustancial respecto de las prácticas real en el quehacer educativo
Relacionado con lo anterior Eneida Rodríguez manifiesta en el foro que “La autora antes citada considera que se debe reconocer cuál es la concepción de enseñar y aprender contenida en la innovación, para analizar posibles contradicciones o dificultades en la práctica.”

¿Para qué necesitan los educadores, los educandos y toda la sociedad a la Tecnología Educativa?

Salinas (1991), CASTRO y SANABRIA (1995), SANCHO(1998), señalan la existencia de dos formas básicas de entender la Tecnología Educativa, aunque todas ellas coinciden en determinar como objeto central de la misma el apoyo y la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje y la resolución de los problemas educativos con la ayuda de los recursos tecnológicos (su hipótesis de base consiste en que el aprendizaje puede ser mejorado y que existen recursos y técnicas para lograrlo).
Todos los docentes deberíamos valernos de la Tecnología Educativa ya que ella:
-es una excelente herramienta para desarrollar aptitudes de trabajo en equipo o “networking”. Es fundamental saber interactuar y comunicarse con otras culturas y costumbres.
-la tecnología le da al docente mayor flexibilidad para atender las diferentes necesidades de alumnos de distintos niveles de capacidad que puedan estar compartiendo una misma clase. Utilizando hardware y software flexibles, se puede adaptar la enseñanza a las condiciones particulares de cada alumno o grupo. La tecnología le permite al docente dividir la clase en grupos y trabajar con cada uno a su propio ritmo..
-las herramientas multimedias, que permiten la utilización de audio, imágenes, gráficos, animación y videos, son mucho más eficaces que los medios lineales (como los libros) para captar el interés de los alumnos y exponenciar su proceso educativo. Como se dice popularmente, “una imagen vale más que mil palabras”. La multimedia le permite a los niños aprender a leer y captar significado de maneras distintas. Además contribuye a desarrollar su capacidad de concentración.
A nivel de Educación Primaria y de la Educación Media se puede usar como un recurso didáctico que propicia entornos de aprendizaje más completos que los medios tradicionales, y con una fuerte potencialidad formativa siempre que, gestionados por el docente, se utilicen integrados en el currículo, incorporándolos a las funciones, procesos y estrategias de profesores y alumnos dentro del proceso educativo. Actualmente gran parte de los docentes y de los padres perciben esa potencialidad. Los factores que favorecen esta potencialidad formativa de la multimedia son: el componente de transmisión de información presente en el proceso educativo y los elementos básicos de la multimedia (la redundancia y complementariedad lingüística).
-La Tecnología Educativa con su sistema multimedia hace importantes aportaciones al proceso educativo en los distintos ámbitos de formación:
-en la enseñanza superior como herramientas potentísimas en cuento a ejercitación, simulación, experimentación y observación de fenómenos científicos, además de su uso como fuente e intercambio de información con toda la comunidad.
-en la formación a distancia o semipresencial, posibilitando la comunicación, información y formación, entre profesores y alumnos independientemente de la distancia que les separe, a través de las aulas virtuales, y videoconferencias.
-está influyendo al menos en dos aspectos en el mundo educacional: Uno relacionado con los intereses pedagógicos, administrativos y de gestión escolar y el segundo con los cambios en las habilidades y competencias requeridas, para lograr una inserción de las personas en la sociedad actual. (Villarreal, 2003).